Redención musical

   De regreso de un viaje de Venecia, su Ciudad natal hasta Anzio, en la misma península itálica, arrojó las dos pacas de manuscritos de los que fue autorizado sustraer de una pequeña biblioteca de una  iglesia del...

11 de marzo, 2021 Redención musical

   De regreso de un viaje de Venecia, su Ciudad natal hasta Anzio, en la misma península itálica, arrojó las dos pacas de manuscritos de los que fue autorizado sustraer de una pequeña biblioteca de una  iglesia del lugar. El padre Antonio, pelirrojo y aficionado a la música, se puso a estudiarlos. Corría el año de 1690.

En sus funerales, 29 años después, no se despedía a un cura cualquiera, sino a un personaje que había revolucionado el arte mismo. Había dejado una profunda huella en vida. Su influencia marcaría no solo al barroco, sino a la música en general. Con él, el género del Concierto, se hacía en un sitio privilegiado que no perdería jamás. “¡Realmente, qué artista murió con él!”, fueron sus últimas palabras, según lo afirmó su más fiel ayudante desde sus tiempos de monaguillo.

Las pacas de manuscritos antiguos habían sido incendiadas por completo meses antes, aseguró años después. Ya con más de 80 años encima, nadie escuchaba las historias y vivencias de Luciano, pupilo del padre Antonio, quizá por sus desplantes mitómanos, acentuados por la edad. Pero se fueron transmitiendo de generación en generación en vía de sus sobrinos. Estos aseguraban que en el ya citado año de 1690, se había hecho, en su viaje a Anzio, de las partituras y poemas de ni más ni menos que del pérfido Emperador Nerón de Roma. Todos creados entre los lejanos años del Señor de entre finales de los 50 y todos los 60. En la pira se fue toda su poesía, por considerarla el sacerdote como vulgar y hereje.

 Profesor y empresario también, además de músico, el cura rojo, como se le conoció en vida, había alcanzado la fama y la fortuna. Casi 800 obras, varios cientos de conciertos y cerca de 50 óperas después, Antonio Vivaldi dejaba  de existir en este plano terrenal. Sus “Cuatro estaciones” serían un clásico perenne en el espacio-tiempo musical, los violines cobraban, a partir de esa obra maestra, un nuevo significado.

 Que era demasiado para un cura que, en relación a la música, había sido no más que un apasionado aficionado, sí, pero con él, según le repitió en varias ocasiones a Luciano, Nerón había sido redimido en su vida pecadora, y su alma salvada de la lumbre de los infiernos, todo con el costo de que su fama como un enorme artista, jamás sería reconocida por prácticamente, nadie.

Comentarios


author avatar
Ginés Sánchez
Licenciado en negocios internacionales con la tesis: "El papel del Estado en el desarrollo del turismo en México", y Diplomado en Administración Pública por la UNAM.

China Girl

Un entrañable restaurante que, con el paso del tiempo, ha logrado colocarse en la lista de favoritos de los comensales de la...

enero 16, 2026
LOS ECOS DE LA CASTAÑEDA. Realidad y Ficción. (Octava parte)

LOS ECOS DE LA CASTAÑEDA. Realidad y Ficción. (Octava parte)

Para leer la séptima parte haz click aquí. Antonio Carr 1914 Antonio Carr germinó como un joven que impulsado por una real...

enero 22, 2026




Más de categoría

Una noche en la Roma Norte

Para este mes de febrero, quiero recomendarle a mis lectores una grandiosa dupla de ofertas gastronómicas y de entretenimiento...

enero 30, 2026

El niño que se descubre con padre

Como decía la semana anterior, desde hacía meses tenía en el librero un ejemplar de El pez en el...

enero 30, 2026

Una fundación de segundo piso para apoyar al INAH en su labor de exaltar la grandeza de México

La tumba 10 es el más reciente hallazgo del instituto nacional de antropología e Historia (INAH), cuya cabeza de...

enero 28, 2026

El gran pez en el agua agitada

En la estantería, dentro de la interminable pila de libros por leer, estaba El pez en el agua. Con...

enero 23, 2026