El amor al alza

Amar de verdad, por lo menos una vez en la vida, nos separa del mundo y nos hace eternos en nuestra propia y leve caducidad.

2 de agosto, 2022

“Lo que mucha gente  llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, lo he visto. ¡Como si se pudiese elegir el amor! Como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio” (Rayuela, Julio Cortázar).

El amor, el tema más mencionado en el mundo, la palabra más escrita, más cantada, más interpretada, la parte más importante de cualquier oración, el anhelo de todos, el final del camino para muchos, para otros el principio, para otros un instante en la vida.

Algo así como cuando sueñas que caes al vacío, te desprendes de tu realidad y por un momento tu corazón se paraliza, no sabes en dónde vas a caer, pero sabes que pasará y eso es inminente. El miedo que sentimos los seres humanos cuando está situación que nos saca de nuestra zona de confort se vuelve misteriosa, amenazante, peligrosa tal vez pero increíblemente atractiva. 

Como  polillas a la luz, revoloteamos a su alrededor, fantaseando con posarnos en ella a sabiendas que arderemos con su calor y que esto puede ser lo último que hagamos en la vida pero sin duda lo más hermoso y no hemos de resistirnos por más que hayamos leído todas las advertencias, decidimos ignorar la letra chiquita y abrirnos a la emoción de las cosas.

¿Amores?

Los hay de todos los tipos, los amores vienen muchas veces en catálogo, por orden alfabético, acomodados cronológicamente, hay amores a medida, amores correctos, recomendables, como una receta médica, como las instrucciones para preparar un platillo perfecto. 

Pero también hay los otros, los amores inconvenientes, los inesperados, los que se cocinan a las brasas, a fuego ardiente, los que no nos dejan más opción que quemarnos los pies, como cuando corres en la playa, arde hasta el alma pero sabes que es lo único que puedes hacer si quieres llegar al mar. Y así es el amor, te refresca y te envuelve, te alivia y a la vez te envenena.

Amar a otra persona, amarla no por sus méritos ni porque encaja en nuestros planes, sino amarla porque no queda otro remedio, sin razones lógicas y sin respuestas, solo porque está allí, en este tiempo y espacio y tú no puedes elegir otro camino, quedas incapacitado para decidir o planificar, únicamente puedes amarla sin pensar en nada más, sin responsabilidad, sin molde, sin reglas y sin tiempos, como el acto menos pensado y más impulsivo que hayas experimentado jamás. Y consciente, eso sí, de que una vez que el huracán haya pasado, ni tú mismo sabrás en dónde estás o si queda algo de ti.

Dice Jaime Sabines, que los amorosos se ríen de las gentes que lo saben todo, de los que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite. Y yo pienso lo mismo, nunca entrarás dos veces al mismo río, nunca sabrás qué habría pasado si te quedas al lado del camino y lo dejas pasar, podrás decir que te arrepientes si las cosas no salieron bien, pero es mentira, de amar nadie se arrepiente jamás porque no es algo que camine del otro lado de la banqueta, el amor te encuentra y te devora, no puedes decir tú qué lo elegiste y pagaste por él, mucho menos que lo habrías podido evitar, porque cuando el hueco del amor se abre a tus pies como un derrumbe no hay hacia donde huir.

Puede ser que no lo experimentes jamás y tengas una vida feliz, puede ser que no tengas una vida feliz por haberte topado con él, pero yo te aseguro que lo preferirías una y mil veces, porque amar, amar de verdad, por lo menos una vez en la vida, nos separa del mundo y nos hace eternos en nuestra propia y leve caducidad.

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Barbara Lejtik
Soy Bárbara Lejtik, Queretana Licenciada en ciencias de la comunicación, columnista, poeta, Mujer de mediana, que busca el punto medio entre la media vida Y la vida a medias, medio entiende y medio olvida que la clase media es como la media talla medio parece medio no convence y las medias tintas a medias permanecen. Facebook: Bárbara Lejtik Twitter: barbarlejtik Instagram: Labarbariux Sitio web: www.barbara Lejtik escribe.com
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