Expresar la verdad se ha vuelto en una acción de alto riesgo. Más y más figuras públicas han sido víctimas de asesinatos políticos por incomodar a quienes no les hace gracia la verdad. El 1° de noviembre fue Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, quien corrompió esta injusta realidad.
El perfil de Manzo, quien definitivamente tuvo sus claroscuros, fue icónico. No sólo por sus contundentes críticas en contra de la estrategia de seguridad de Palacio Nacional, sino por arrasar en las elecciones del 2024 como candidato independiente –con más del sesenta por ciento de los votos–. Es decir, era una especie de paria, un outsider, del sistema partidocrático. Quizás por ello el nulo apoyo del gobierno federal –bueno, fuera de su gran contribución de catorce escoltas–, así como el arrasador llanto de toda Uruapan quienes, por primera vez, parecía que se sentían respaldados por su líder político.
¿Y qué dijo la presidenta? Como melodía de organillero, la misma tonadita de siempre: lamentar los hechos, asegurar que no habrá impunidad y lanzar quejas en contra de los críticos de su gobierno. ¡Ah por supuesto! También su icónica frase de «se estarán haciendo las investigaciones necesarias». ¿En qué van a acabar, preguntarán ustedes? En lo mismo de siempre: en un nada adornado con indiferencia, acompañada de una fría impunidad. Si a la presidente realmente le importara la consecución de justicia, así como la protección de la ciudadanía, dejaría la palestra –desde la cual despotricó en contra de los medios y los opositores a quienes calificó de buitres– para ponerse a trabajar. Aprovecharía mejor su tiempo y no utilizaría este asesinato como propaganda política para repartir culpas entre sus detractores, como lo hizo contra Salinas y Pliego –y yo me pregunto, ¿qué tiene que ver con el asesinato?, ¿sólo por decir un tuit al respecto le mereció escarnio presidencial?–. Lo más irónico es que también reafirmó que México es uno de los países más democráticos porque se elige al Poder Judicial a través del voto –¿alguien sabe si ya se echaron su pollo para iniciar el vigésimo ritual?–. Quizás la presidenta no capte que la libertad de expresión, derecho esencial de las sanas democracias, también les pertenece a quienes criticamos su gobierno –así como ella lo hizo en sus tiempos dentro del PRD–.
Lo que sí me queda claro es que el futuro de este país no es el actual sistema partidocrático. Pues mientras ellos capitalizan este asesinato, a modo de alfiler para picarse las costillas, la ciudadanía recibe los balazos de la inseguridad. Si algo nos demostró Manzo es que sí se puede construir una representación política real. Que sí se puede entusiasmar a la gente para construir un cambio. Y con sus últimos días, al igual que Bernardo Bravo, demostró que este gobierno es tan fracasado que nunca saldrá de la mediocridad de las eternas investigaciones que jamás concluirán.
@FranzvonSparr | @vonsparr90
Un Trump acorralado es un peligro para México
El orden mundial que conocimos se fue y viviremos tiempos inéditos.
enero 30, 2026
Trump: el orden y el caos
Estremece leer la Carta del Atlántico , firmada en agosto de 1941 por Franklin Delano Roosvelt y Winston Churchill. Los principios...
enero 29, 2026
De Frente Y Claro | LAS CHEROKEE DESTAPAN LA CLOACA EN LA SCJN
Nada más ad hoc que el dicho “más pronto cae un hablador que un cojo” para entender lo que...
enero 29, 2026
La larga noche de Venezuela y el amanecer posible
Los mexicanos debemos ser muy conscientes de los riesgos reales de la sistemática destrucción democrática e institucional que está...
enero 29, 2026