De acuerdo con la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) se señala que la tasa de suicidios en México si bien en el en 2024 se mantuvo en 6.8 casos por cada 100 mil habitantes, durante el periodo de 2017 a 2023 tuvo un aumento gradual, ya que en el 2017 la tasa era de 5.3 por cada 100 mil habitantes, reflejándose un aumento en los últimos años.
Al respecto, Paulina Arenas Landgrave, doctora en psicología por la UNAM, y colaboradora en el Programa Nacional para la Prevención del Suicidio entrevistada por Reporte Índigo, señala que en los últimos 20 años han aumentado los casos de muerte por suicidio; y aunque en los últimos cinco años se le ha dado más interés a esta crisis de salud mental, no es reciente.
Llama la atención que actualmente los jóvenes sean los más afectados, incluyéndose casos de niños. En los últimos cinco años se reportan muertes por suicidio en niños desde los 10 años. En ese tenor, las redes sociales exponen y dan mayor visibilidad a los casos de salud mental, por la viralidad que ofrecen, sumado a que los jóvenes son los que más recurren a ellas, por lo que se ha convertido en su principal medio de comunicación, debido a que algunos de ellos, están muy aislados, no cuentan con una red de apoyo amplia, tienen poca interacción presencial y poco efectiva sobre todo cuando expresan cómo se sienten, o son castigados, invalidados, o se les crítica y juzga.
Por otra parte, Mario Fausto, quien es doctor en Investigación Psicológica por la Ibero, también entrevistado por Reporté índigo, externó que el papel de las redes sociales respecto a la salud mental fue determinante a partir de la pandemia y la creación de ciertas comunidades. Y ante la falta de atención a la salud mental, las redes se convirtieron en un espacio de apoyo, pero de otra forma se transforman en círculos que promueven discursos de odio y que incentivan a que se concreten ciertos actos violentos, como homicidios e incluso suicidios.
Ante ello, las plataformas digitales se convirtieron en un lugar seguro para poder externar sus inconformidades, las cuales no se estaban escuchando debido a un contexto en el cual se estaba atendiendo otra crisis de salud mundial, dejándose de lado la salud mental, principalmente entre los jóvenes. A estas generaciones, llamadas generación Z, quienes nacieron con las tecnologías para interaccionar, esa era la idea principal, contar con un espacio de intercambio, pero desafortunadamente, no ayudaron del todo, propiciando otros elementos que no habían sido atendidos, como la salud mental principalmente en hombres.
La información del INEGI en relación a la muerte por suicidio, la tasa en hombres en el 2020, fue de 10.5, y en mujeres de 2.2. Incrementándose en el 2023, en hombres a 11.4, en tanto en mujeres fue del 2.5.
Asimismo, la Conasama establece que el 52 por ciento de las muertes por suicidio es entre 15 a 29 años de edad, seguido por entre los 30 y 39 años. Sobresaliendo que la proporción de suicidios consumados es de 4 hombres por cada mujer, significando que hasta el 80 por ciento de los suicidios son varones y 20 por ciento mujeres.
Importante es destacar lo que para la doctora Paulina Arenas, significó el papel de la pandemia, para visualizar este tipo de muertes, dado que la estrategia nacional para la prevención del suicidio, coincidió con el inicio de la crisis de salud pública en el 2020, ocasionando que se evidenciaran problemáticas de salud mental que ya existían, pero se venían ignorando.
Para el doctor, Mario Fausto, las creaciones de comunidades en redes sociales han servido para hablar sobre las inquietudes que aquejan a los jóvenes, sin embargo, en algunas se muestran mensajes críticos y que alientan al suicidio y de cierta forma lo glamorizan.
Y si bien la tasa de muertes por suicidio predomina en hombres, en cuanto a mujeres que lo intentan, se estima que la cifra es inversa, registrándose cinco casos por cada varón, por la letalidad de los métodos. Los hombres usan métodos más violentos como un disparo con arma de fuego o asfixia, las mujeres, lesiones de arma blanca o el consumo de tóxicos.
Ante la gravedad de lo a lo que está llevando los problemas de salud mental, como el suicidio, es urgente que el gobierno federal tome cartas en el asunto y lo haga con la importancia y urgencia que se requiere. No todo debe ser regalar dinero a través de sus llamados programas sociales, sino atender este tipo de problemas en que se puede perder la vida.
Un Trump acorralado es un peligro para México
El orden mundial que conocimos se fue y viviremos tiempos inéditos.
enero 30, 2026
Trump: el orden y el caos
Estremece leer la Carta del Atlántico , firmada en agosto de 1941 por Franklin Delano Roosvelt y Winston Churchill. Los principios...
enero 29, 2026
De Frente Y Claro | LAS CHEROKEE DESTAPAN LA CLOACA EN LA SCJN
Nada más ad hoc que el dicho “más pronto cae un hablador que un cojo” para entender lo que...
enero 29, 2026
La larga noche de Venezuela y el amanecer posible
Los mexicanos debemos ser muy conscientes de los riesgos reales de la sistemática destrucción democrática e institucional que está...
enero 29, 2026