El miércoles pasado aterrizó en México el avión de la fiscalía (proveniente de España) con Alonso Ancira a bordo, quien hasta hace un par de meses fue accionista mayoritario de Altos Hornos de México (AHMSA).
Siendo Emilio Lozoya director de Pemex, ordenó la compra de AgroNitrogenados, entonces propiedad de AHMSA. Esa productora de fertilizantes llevaba 14 años sin operar, tenía equipo de 30 años de antigüedad y su valor máximo era de 58 millones de dólares. Acaso por el terreno que ocupaba y el equipo, todavía era rescatable. Pero Pemex, por órdenes de Lozoya, le destinó 475 millones de dólares para comprarla y rehabilitarla, lo que a todas luces era un pésimo negocio. Y no solo eso: hizo lo mismo con Fertinal. En total destinó 11 000 millones de pesos con la finalidad de rescatar la industria nacional de fertilizantes.
En 2016 las pérdidas de Pemex fertilizantes fueron 2800% superiores a las del año anterior y, por si fuera poco, la producción de fertilizantes se redujo en un 4%. Para 2018 la Auditoría Superior de la Federación reportó que la iniciativa de Pemex para reactivar la industria nacional de fertilizantes había sido un fracaso rotundo.
A la investigación de la ASF se sumaron investigaciones periodísticas que mostraron que la compra de AgroNitrogenados formó parte de una red que sirvió para transferir recursos a empresas offshore que utilizó la constructora brasileña Odebrecht para sobornar a políticos latinoamericanos. LA ASF concluyó que Pemex adquirió un negocio que no era rentable “en condiciones desfavorables, con costos de reparación irrecuperables, y bajo supuestas sinergias que no se han alcanzado”.
Una investigación de Quinto Elemento Lab mostró que un mes después de la compra a AHMSA, ésta transfirió más de 3 700 000 dólares a varias cuentas de Grangemouth Trading Company, firma offshore de Odebrecht. De esas cuentas se transfirieron 5 millones de dólares a Zecapan SA, otra cuenta offshore de donde presuntamente se habría depositado dinero a Lozoya, según lo declarado por tres altos ejecutivos de Odebrecht detenidos por la justicia brasileña.
El presidente, hace unas cuantas semanas mencionó que lo que tiene que hacer es devolver esos 200 millones de dólares que cobró de más y listo. La venta de sus acciones de AHMSA le permitirán eso y más. Lo que me parece inaudito es que Lozoya goce de libertad como testigo de la fiscalía, habiendo sido él quien organizó todo el tinglado y, además, le hayan regresado sus propiedades.
Los sobornos de Odebrecht y la corrupción de altos funcionarios, incluidos expresidentes, ha sido un escándalo mundial. El caso hasta provocó el suicidio de un expresidente peruano, pero en México no ha pasado nada. El único inculpado, acusado por altos ejecutivos de la constructora brasileña, vive libre, como testigo protegido y disfrutando las propiedades que la fiscalía le cuidó por un tiempo.
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