Desde marzo del año pasado, cuando la Organización Mundial de la Salud reconoció la existencia de la pandemia de COVID-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho quién sabe cuántas veces que “vamos bien” sin que parezca importarle que cada días hay más enfermos y muertos por la terrible enfermedad.
Lo mismo ha dicho una vez tras otra al referirse a la vapuleada economía nacional, que antes de que llegara a México el nuevo coronavirus ya estaba en recesión. La catastrófica caída del producto interno bruto en 2020 o las altas tasas de desempleo y desocupación que se registran actualmente no parecen restarle ánimo ni optimismo.
Además, como todo buen político profesional, demuestra tener una buena memoria cuando le conviene y, al mismo tiempo, una capacidad de olvidar sus promesas y afirmaciones cuando también el tiempo se encarga de demostrar que las primeras no se cumplieron y las segundas fueron erróneas, exageradas o falsas.
Sin embargo, parece que el presidente empieza a aceptar la magnitud de la tragedia que la pandemia ha significado para los mexicanos, especialmente para quienes por la enfermedad hemos perdido familiares o amigos y quienes enfermaron gravemente y padecen y seguirán padeciendo quién sabe durante cuánto tiempo los efectos que deja el SARS-CoV-2 en el organismo.
Por ejemplo, el 19 de diciembre pasado, aceptó que “ha sido terrible enfrentar esta pandemia”, pero en seguida dijo que “vamos saliendo”.
Un día antes, el número de nuevos contagios en nuestro país fue de 10 310 para llegar a un total de 1.3 millones. Hasta ese día el COVID había matado a 117 249 personas.
Pero nada indicaba entonces que íbamos saliendo, como lo aseguró AMLO. Desde el 18 de diciembre hasta ayer murieron 23 999 personas más y el total de muertos llegó a 141 248.
Ahora bien, el presidente de México no es el único gobernante que se ha mostrado optimista ante la pandemia. Como él han actuado muchos, siendo el casi expresidente estadounidense, su amigo Donald Trump, quien más exageró en sus mentiras, desinformaciones y optimismo en torno a la enfermedad que hasta ayer había causado la muerte de 408 140 personas.
¿Cómo olvidar la vez que aseguró, cuando se reportaban los primeros 15 casos de COVID en Estados Unidos, que en cuestión de días no habría uno solo? ¿O cuando dijo que si morían entre 200 y 300 mil personas significaría que su gobierno atendió eficazmente la emergencia?
Que no “estamos saliendo” de la pandemia queda comprobado por lo ocurrido durante los primeros días de este año.
El 1 de enero la Secretaría de Salud reportó 60 302 casos activos y 11 091 contagios; dos semanas después, el día 16, el número de casos activos aumentó a 111 884 y el de contagios a 21 366. Un aumento del 85.5% en casos activos y del 92.6% en contagios.
No vamos bien ni iremos bien dentro del corto plazo en vista de que, de acuerdo con la científica principal de la Organización Mundial de la Salud, Soumya Swaminathan, a pesar de que numerosos países ya están vacunando a la gente, la inmunidad del rebaño es altamente improbable este año. Incluso, si ésta se logra en algunos países, “no va a proteger a la gente en todo el mundo”.
Tal vez en el primer trimestre vayamos saliendo.
Twitter: @ruizhealy
Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy
Instagram: ruizhealy
Sitio: ruizhealytimes.com
Guanajuato vs. Sinaloa: Contrastes de la IED
El ataque en un campo de fútbol en Salamanca, Guanajuato, que dejó 11 fallecidos el 25 de enero; el...
enero 30, 2026
Entregas y cobros frenan el e-commerce
El comercio electrónico no avanza por inercia ni por el número de transacciones, sino cuando hay detrás un ecosistema...
enero 29, 2026
El silencio de Pemex huele a presión
El lunes pasado, la agencia de noticias Bloomberg informó que Pemex canceló un embarque de crudo con destino a...
enero 28, 2026
Las dos versiones de la seguridad
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que el INEGI dio a conocer el viernes pasado vuelve a...
enero 27, 2026