Siete billones de presupuesto…y se decreta pobreza (segunda Parte)

Manuel Torres Rivera nos revela la irresponsabilidad en el gasto de las finanzas públicas del actual gobierno de México.

2 de agosto, 2022

En la primera parte* dejamos en preclaro la visión populista y reacción a la vez ante la apertura que de inicio rechaza. También, tocamos la injerencia del actual gobierno en las dotaciones de ingreso ajeno a las cadenas productivas. La conclusión de la primera parte mencionaba una brecha que el populismo borra o intenta borrar entre la magnificencia y la precariedad y una aceptación tácita del ingreso que interrumpe órdenes productivos. Esto naturalmente tiene origen en la captura de voluntades: un ingreso que decide el gobierno para sufragar necesidades básicas y crear como fue apuntado anteriormente, estratos sociales ante una utópica igualdad. El modelo social de esta transición de gobierno en turno, al parecer da por descontada esta aceptación al grado de calificar con índices de penetración de hogares, una estadística que brinda un poder de concesión mayoritaria. 

En consideración a lo anterior, daremos cuenta de un inicio de este movimiento que amparaba en supuesto paralelo la cobertura de las capas más necesitadas al tiempo de anunciar obra magnífica. La brecha referida anteriormente es intencional. La creación de un vacío entre las capas con asistencia premeditada y la obra monumental, presupone un afán de legado en demostración del mayor de los símbolos que puede enarbolar un gobierno populista: la posteridad. Desde luego que para instalar esta idea era preciso arrinconar todo estrato de la sociedad en ese último escalón de la supervivencia con el consecuente amarre de la dádiva para dejar un plano definido sin contestación posible.

Esta intención perversa en todos sentidos explica la multiplicación de la pobreza en estos tres años de gestión del régimen. El enunciado de “primero los pobres” no era más que la introducción de un sistema de captura. No olvidemos que el populismo trabaja a base de símbolos. En el caso del gobierno actual se sentó la premisa de origen en una austeridad adjetivada como republicana, como suele hacerse en el esquema popular, adjetivar, sembrar eufemismos como bienestar, sembrando vida, jóvenes construyendo el futuro y muchas más. Acabar con la pobreza no sería parte de la agenda populista porque se eleva el nivel posible de respuesta y eso contradice la agenda que sitúa día con día una supuesta marcha de la nación que rescata privilegios que retenían unos cuantos.

El proceso de rescate de valores nacionales toma tiempo siempre, el necesario para convencer de ese denuedo simbólico y arduo y naturalmente brinda el tiempo necesario para consolidar los valores olvidados y sepultos en trayectorias anteriores. El discurso populista siempre tendrá justificación porque la redención no se da en un amanecer. Aquí es donde aparece la obra monumental, la obra del legado, la insignia que marca el derrotero de toda etapa transcurrida. Tiene que ser monumental para significar la gallardía del rescate plenario y ahondar la brecha tendida a propósito para marcar la diferencia que debe existir entre el poderío del liderazgo y los seguidores. Esa gran distancia abre toda perspectiva de dominio en la admiración y el arrojo que recibirá el pueblo y generaciones futuras. 

Pero no todo es tan simple; la obra monumental requiere de programas, planes de negocio, plazos de recuperación, vida útil probable y planeación, mucha planeación. A la distancia de cuatro años no se dio. La obra monumental está entrampada en la improvisación, en la corrupción desmedida, en esa vorágine presupuestal que no dimensiona horizonte de término y puesta en marcha. El equilibrio que alguna vez se pensó en esa avalancha sin precedente que inundaba el discurso de inicio, que situaba bienestar en las capas sociales, que atendía salud y educación y legaba el significado de la obra trascendente, se ha convertido en derroche singular, en metas interrumpidas todas y en tiempos traicioneros. 

De inicio todo fue intencional. Se buscaba la excusa para desbocar el gasto público trastocando inversión pública en ese afán de interpretación que marcó el presidente para significar de la cosa pública negocios públicos. Lo hizo pensando en la cercanía y versatilidad para desmantelar concepciones de ahorro, de reservas y de recursos en encargo fiduciario. La dimensión de sus afanes constructores era la fórmula perfecta. Le era indispensable. Pero ahora estamos inmersos en trampas de tiempo. Los tiempos no dan y los recursos tampoco. Los descuidos de muchas áreas ya alcanzaron la calígine presupuestal del descuido y del abandono. 

El eufemismo como salida ya no brinda el tiempo de conclusión de las tres obras insignia. La disciplina hasta ahora autónoma no ha comprado los bonos que ya se encuentran descontados de tiempo atrás en la inversión. Como la austeridad quedó trascendida, habría que buscar el sinónimo adecuado a la siguiente fase de pobreza. Se encontró el término pero no la solución. Sabemos de sobra que la austeridad jamás existió, como también sabemos que la pobreza anunciada será otra más de las maniobras a las que acude esta transición. Entonces vienen las etiquetas que justifican los desvíos presupuestales para seguir destinando recursos como los 45 000 millones a Sener y 20 000 al tren. 

Siete billones de pesos no es más que la culminación de esta farsa llamada populismo y autonombrada transformación por su creador e impulsor. Nunca ningún presidente tuvo presupuesto semejante a su alcance, aún equiparando precios de uno y otro período. Nunca un presidente ha sido tan encumbrado en índices de popularidad ante un dispendio sin precedente en nuestra historia. Esta irresponsabilidad ha sido festinada y premiada. No por siempre, esperemos. 

*https://ruizhealy.rmb.mx/economia-y-negocios/siete-billones-de-presupuestoy-se-decreta-pobreza-primera-parte/

Comentarios


author avatar
Manuel Torres Rivera
Manuel Torres Rivera es egresado de la UNAM, de la Escuela de Contaduría Pública. También estudió Economía y recibió un grado de Master of Business Administration de la Universidad de Tulane. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a la docencia y la consultoría. Es socio de Formación y Desarrollo Clave. Tiene pasión por el alpinismo y ha recorrido buena parte del mundo en esta actividad. También por los caballos. Ha colaborado en el programa de Eduardo Ruiz–Healy.

La Cartera de Inversión Turística en México cerró el año con récord histórico 

El pasado 30 de diciembre de 2025, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, informó que la Cartera...

enero 7, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos ha...

enero 14, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026