Por una economía humana

No parece buena idea quedarnos con los brazos cruzados mientras la economía se recompone bajo sus propias reglas.  Es tiempo de buscar una economía más humana: las fuerzas del mercado solo tienen sentido si están al servicio...

11 de septiembre, 2020

No parece buena idea quedarnos con los brazos cruzados mientras la economía se recompone bajo sus propias reglas. 

Es tiempo de buscar una economía más humana: las fuerzas del mercado solo tienen sentido si están al servicio de las personas y sus necesidades. 

Los costos que habremos de pagar como civilización a consecuencia de esta crisis son monumentales en todos los sentidos: cientos de miles de pérdidas humanas repartidas por el mundo entero, infinidad de empresas quebradas, un número inaudito de empleos perdidos, caídas sin precedente en el Producto Interno Bruto de las naciones y un largo etcétera. Pero, una vez que estas pérdidas son inevitables, lo que no podemos permitirnos es pagar semejante precio a cambio de nada. 

Por más prisa que tengamos en que la crisis económica pase, no parece que la mejor decisión sea replicar soluciones del pasado; en especial aquellas que resultan paliativas en el corto plazo, pero que ya desde los tiempos pre-covid habían demostrado crear más pobreza de la que resuelven.  

Es tiempo de buscar una economía más humana, una donde la motivación central sea el bienestar general y no las ganancias individuales. Y por más que esta declaración suene a esperanza ingenua, si tomamos cartas en el asunto, no tiene por qué serlo. En última instancia, reinventar las normas económicas para construirnos un mundo más equitativo y justo es una decisión nuestra. 

Por alguna extraña razón, el neoliberalismo atribuye una completa autonomía a las fuerzas del mercado. Coloca sus mandatos por encima de los Estados, de las leyes, de los sistemas ecológicos planetarios y de las personas. 

Escuchar la manera como algunos economistas se expresan del libre mercado resulta desconcertante. Parecieran describir una especie de entidad que de pronto ha cobrado vida propia y goza de completa autonomía para evolucionar como mejor le plazca. 

Es fundamental recordar que tanto la economía, el dinero, la industrialización y el libre comercio no son entidades autónomas que emergieron de la nada, ni mucho menos reglas inamovibles de la naturaleza, sino que todas ellas son creaciones humanas, producto de una serie de convenciones tácitas y progresivas que los propios seres humanos nos hemos autoimpuesto como instrumentos, muy útiles y necesarios, para que la civilización pudiese crecer en complejidad y desarrollo, pero que no están escritas en piedra y que pueden modificar su rumbo, dinámicas y estructuras cuando así lo decidamos.  

Es verdad que cuando un sistema simple falla, es relativamente fácil hacer un diagnóstico y llevar a cabo cambios para corregirlo. Pero cuando se habla de un sistema complejo, y mucho más cuando se trata de una serie de sistemas interconectados entre sí, de carácter global y extraordinariamente complejos, como es el caso del sistema económico que nos rije, no solo es un auténtico reto hacer diagnósticos, sino que lo es mucho más aplicar cambios dirigidos, puesto que, al modificar una parte del sistema, suele modificarse el sistema en sí y no siempre es posible controlar o dirigir las consecuencias de dichos cambios. 

De cualquier modo, por demandante que resulte la tarea, no podemos quedarnos con los brazos cruzados mientras la economía se recompone bajo sus propias reglas y atendiendo solamente sus propias necesidades de crecimiento. 

En tanto creación humana, la actividad economica en general solo tiene sentido si está al servicio de las personas y sus necesidades y nunca al revés. No se trata de abolir el capitalismo, sino de ponerlo al servicio y bajo el mandato de las necesidades humanas, en vez de que sea la humanidad la que se someta a sus reglas. 

No soy economista ni pretendo erigirme en uno, pero lo que queda claro es que las leyes económicas solo pueden aceptarse si refuerzan a los cimientos de civilización humana y favorecen la preservación de los ecosistemas planetarios. Tanto la economía, como cualquier otra creación del ser humano, solo tienen sentido si colaboran para que la civilización tome un rumbo más equitativo, justo y en relación de respeto con la ecología global. 

Los afrontemos o no, los cambios en las dinámicas económicas ya están ocurriendo, aun cuando sus consecuencias a mediano o largo plazo resulten imprevisibles. Pongamos por caso un solo ámbito: el alcance e impacto transformador de la Era Covid en el turismo es difícil de predecir. Lo que es un hecho es que viajar por placer durante el bienio 2020-2021 será radicalmente distinto de lo que era en el pasado cercano y es difícil saber cuántos de esos cambios se convertirán en permanentes. No hay forma de predecir si las maneras y costumbres de viajar en el futuro habrán de cambiar para siempre y, en su caso, de qué modo. Y lo mismo sucede en muchos otros ámbitos. Los hábitos de consumo en general están sufriendo modificaciones en tiempo presente y sería mucho más sensato que esos cambios fuesen en alguna medida dirigidos de manera consciente en dirección a modalidades más sustentables, que permitir que las transformaciones ocurran espontáneamente, con el riesgo de que éstas nos conduzcan en una dirección aun más desequilibrada que la habitual de los tiempos pre-covid. 

La complejidad del reto no debe disuadirnos de intervenir. Lo que se ha probado de manera incuestionable es que cuando se permite que las fuerzas del mercado se gobiernen solas, no hacen otra cosa que retrolimentarse exponencialmente, favoreciendo las grandes concentraciones de capital en detrimento de los segmentos de la economía menos dinámicos y más vulnerables. Esto nos llevará, paradójicamente, a un mundo cada vez más rico, donde cada vez habrá más pobres. Una civilización humana rebosante de riqueza, pero donde ésta permanece concentrada en muy pocas manos.

Estamos apenas a tiempo de tomar lo bueno de ese sistema que ha sido tan exitoso y entender sus defectos para corregirlos.  No será fácil, pero tampoco parece que haya demasiadas alternativas. El mundo post-Covid, con todos los retos que implica tanto en lo social, ecológico, político y cultural, necesita una nueva versión mejorada del capitalismo, una más humana, más inclusiva, más igualitaria que dé lugar a un sistema de libre mercado global y regional sustentable, solidario y empático que favorezca un desarrollo global más equilibrado. 

Web: www.juancarlosaldir.com

Instagram:  jcaldir

Twitter:   @jcaldir   

Facebook:  Juan Carlos Aldir

 

Comentarios


author avatar
Juan Carlos Aldir
Juan Carlos Aldir Licenciado en Filosofía y maestro en Filosofía y crítica de la cultura por la Universidad Intercontinental. Cursó un posgrado en Psicología, en la Escuela de Psicología Transpersonal Integral y el diplomado en Creación Literaria que imparte la Escuela de Escritores de México, SOGEM. Desde muy joven ha participado en diversos talleres literarios y colaborado en diversas publicaciones. En el año 2013 apareció su primera novela, Asesino de muertos, bajo el sello Punto de Lectura. En 2019 Editorial Planeta publicó su segunda novela: Donde empieza la noche. Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir
Venezuela: la nueva potencia mundial petrolera

Venezuela: la nueva potencia mundial petrolera

Venezuela podría posicionarse como uno de los principales competidores frente a México con el respaldo de Estados Unidos.

enero 13, 2026
Los niños que dispersó la violencia

De Frente Y Claro | LA POBREZA INFANTIL EN MÉXICO

Enormemente triste y mucho más preocupante es lo que viven y enfrentarán lo más preciado de nuestra sociedad: los niños y los...

enero 8, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026