Las rupturas de nuestra Economía

Numéricamente hablando, el régimen es un desastre y recomponerlo será tarea de más de una generación.

18 de marzo, 2024 Las rupturas de nuestra Economía

Una ruptura en economía significa una irrupción en el orden y principios que rigen los preceptos económicos. Desde una base presupuestal hasta una compleja Estructura del Capital, responden a un orden que respeta el equilibrio y el precepto primordial en todo pronunciamiento económico: distribución. Nunca debemos olvidar que la economía es una ciencia distributiva. 

Si tomamos el modelo adoptado por esta administración en turno, basado en un reparto de la riqueza de la nación, encontramos la primera ruptura del primer precepto, la acumulación. El populismo es un modelo (si pudiera recibir un calificativo en la ciencia económica), que nace de cierta opulencia o de una economía en marcha y creciente. A este fenómeno se le llama acumulación para diferenciarlo del verdadero crecimiento que simboliza el capital. Para el populismo no existe un universo productivo; existe la simple acumulación que pervierte la aspiración colectiva y por tanto, debe ser distribuida bajo una fórmula de equidad que anula la aspiración individual. Si el punto de partida del modelo social no reúne cierta opulencia, como ha sido señalado, el reclamo social se diluye. Podemos examinar los casos más próximos a nuestro entorno: Cuba, la Cuba de Batista y Venezuela antes de la llegada de Chåvez, tal vez los años de Pérez Jiménez. 

Del populismo de López Obrador podemos enumerar múltiples infracciones a la cultura económica pero destaca la concepción equívoca, como todos sus planteamientos en esta disciplina, en la construcción de una base de consumo mediante el reparto de riqueza de la nación, para llamarlo ingreso. La Renta Nacional es el ingreso de la nación y una reversión de esta a particulares es una aberración económica por la simple irrupción en los costos de los agentes productivos; si el ingreso no proviene de la simple ecuación: precio de venta-costos de producción-gastos administrativos-utilidad, entonces el simple reparto crea una disrupción del orden económico. Cinco años bastan para probar la inutilidad de este precepto populista. 

Los verdaderos temas de fondo no radican en el reparto; la esencia del populismo es la centralización y control del presupuesto. El reparto es premisa circunstancial para dispersar un eufemismo centrado en un bienestar y en una displicencia absurda en la igualdad. 

En el caso de México, de la experiencia de los cinco años transcurridos de esta administración, la obra magna ha servido de escudo para la “otra” acumulación de la que no habla el populismo, la verdadera concentración de recursos que no necesariamente se destina a la obra referida. La dispersión del recurso en el discurso, realmente no tiene padrón ni orden; simplemente es dispendio que disfraza la verdadera acumulación.

Naturalmente, el desorden presupuestal y el abuso agota toda reserva y no extraña la liquidación de esta y fideicomisos para redondear el derroche sin medida. La confusión, intencionada desde luego, en la capitalización de empresas fallidas, que nunca debieron existir, con gasto corriente, se traduce en otra imposición al orden económico, toda vez que las empresas de nueva creación, carecen de estructura de capital, como también carecen de proyecto, de estudio previo de costo del capital, de rentabilidad y de permanencia. 

Todo recurso es finito en su esencia y todo programa de dispendio satura cualquier base presupuestal, de modo que el cuello de botella asoma su insuficiencia en un quinto año próximo a rendir el fracaso acumulado de un sexenio de gobierno y próximo a su término. La rendición de cuentas no figura en la agenda de un populista; la opacidad y el ocultamiento son figuras más cercanas al esquema social. La deuda viene a resolver la prontitud y la desesperación por salir del apuro y de la presión creada desde lo interno. Tiempo no lo hay, ya no lo hubo para terminación de obra y para cumplir compromisos creados en la especulación y en la compra de voluntades. Se especuló con futuro y ese futuro llegó con el reclamo de origen. Resulta curioso contemplar el surgimiento de un gobierno popular para que en un trayecto tan corto, las mismas prerrogativas que sustentaban el reclamo y despegue de un cambio fundacional, que se denominó transformación, busque en su propio deterioro, una continuidad y una preservación de todo lo fallido. 

Numéricamente hablando, el régimen es un desastre y recomponerlo será tarea de más de una generación. En ocasiones, la gran economía no nos ubica en la dimensión de la pérdida, pero si decimos que nuestra petrolera ha sido devastada dos veces y media en su tamaño y que la deuda nueva de cuatro billones supera la mitad de nuestro producto, entonces la dimensión adquiere una perspectiva del caos que provocó un solo hombre, que en un afán de redimir un futuro en las economías abiertas, como mal endémico, invocó las fórmulas perdedoras y trascendidas en un pasado que aleccionó con denuedo para no repetir el ejercicio inútil y devastador que presenciamos en una supuesta soberanía, en valores que ya conocemos y en rescates imaginarios que no sucedieron. 

El abandono de foros internacionales ha sido verdaderamente lamentable y la acción forzada por la Casa Blanca ha atenuado efectos que pudieron llegar a límites incontrolables. La mediación del sector empresarial mexicano, siempre de valía, ha encaminado las cosas con determinación y prudencia que debe ser reconocida. No ha sido sencillo; este gobierno ha operado en lo abstruso y en la intemperancia. Ya se va. Tal vez no del todo, opinan analistas y prevaricadores. Nada para nadie es la sentencia de los agoreros del desastre irredento. Se mezclan infinidad de juicios; son producto del pasmo y la consternación de un régimen que no llegó a nada.

Te puede interesar:

Ruptura EEUU-China: el “affaire” TikTok explicado en 4 puntos

Comentarios


author avatar
Manuel Torres Rivera
Manuel Torres Rivera es egresado de la UNAM, de la Escuela de Contaduría Pública. También estudió Economía y recibió un grado de Master of Business Administration de la Universidad de Tulane. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a la docencia y la consultoría. Es socio de Formación y Desarrollo Clave. Tiene pasión por el alpinismo y ha recorrido buena parte del mundo en esta actividad. También por los caballos. Ha colaborado en el programa de Eduardo Ruiz–Healy.

La Cartera de Inversión Turística en México cerró el año con récord histórico 

El pasado 30 de diciembre de 2025, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, informó que la Cartera...

enero 7, 2026

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026