Las dificultades para aprobar el incremento de impuestos a los más ricos en Estados Unidos

A nivel mundial hay un debate sobre la necesidad de aumentar impuestos a los más ricos y los obstáculos para lograrlo.

19 de octubre, 2021

La política económica y fiscal de cualquier país debe tener cierto grado de flexibilidad para ajustarse a los cambios estructurales y coyunturales. Esto significa que se deben evaluar nuevos y viejos paradigmas para enfrentar los retos económicos y también las necesidades de la población. Un buen ejemplo de este ejercicio está ocurriendo en Estados Unidos, en donde el partido Demócrata ha revivido el debate para gravar a los más ricos, luego de haber mostrado una postura más laxa durante la administración de Bill Clinton1, en la que se redujeron los impuestos a la inversión, se desreguló Wall Street y se observó de manera general una postura más amigable hacia el mundo corporativo.

Dicha flexibilidad fue posible gracias a las condiciones económicas que prevalecieron en la década de los ochenta y noventa, en Estados Unidos. Esta situación cambió radicalmente a principios del siglo XXI, pues el crecimiento económico del país y el ingreso de las familias norteamericanas comenzó a ser notoriamente menor, generando así, un estancamiento económico y una creciente desigualdad entre la población. Conforme a varias mediciones de bienestar, Estados Unidos está peor posicionado que otros países de ingreso alto. Por ejemplo, la expectativa de vida ha crecido menos desde 1980 en comparación a Canadá, Japón, Australia, Reino Unido, Francia, Alemania, entre otros. En parte, por datos como esto se origina el debate sobre la necesidad de aumentar las tasas a los más ricos, pues la evidencia muestra que las políticas de mercado adoptadas previamente han beneficiado más a los ricos y no al país en su conjunto. 

Uno de los ejes de campaña del presidente Joe Biden fue la implementación de una política fiscal progresiva, basada en el aumento del impuesto sobre la renta, el impuesto a las herencias, los impuestos a la inversión, así como el impuesto corporativo. Todo indicaba que, una vez ocupada la oficina oval, el Partido Demócrata buscaría revertir el descenso de las tasas impositivas de los ricos, pues todos ellos votaron en contra de la propuesta impulsada por Trump en 2017 de recortar los impuestos a los ricos, sin embargo, esto no ocurrió. 

Hoy en día, los Demócratas de la Cámara y el Senado están planteando una reducción del alza en las tasas impositivas propuestas por Biden, por lo que actualmente no existe un consenso sobre el proyecto de ley final. Es muy probable que el plan no retome lo planteado por Biden en campaña y que se considere la propuesta del Senador por Virginia del Oeste, Joe Manchin, la cual es más moderada.

La gran pregunta es por qué los Demócratas están adoptando una actitud de esta naturaleza cuando, aparentemente, había un consenso para aumentar las tasas, incluso, antes de iniciar la administración actual y, además, cuentan con el apoyo de la sociedad para llevarla a cabo, pues, de acuerdo con el Pew Research Institute, el 80% de la población está en contra de que los ricos y las grandes compañías americanas no paguen la cantidad justa de impuestos.

Desafortunadamente, la respuesta está en el dinero. Por una parte, algunos Demócratas de Centro, como Manchin, han sido comprados por los grupos más poderosos y sus cabilderos para reducir las tasas planteadas por Biden a cambio de donaciones para las campañas. Por otra parte, los demócratas de izquierda son financiados por una red de donantes/ empresas más progresistas. Aunque el ala “corporativa” del Partido Demócrata es reducida, sus decisiones tienen gran impacto, particularmente porque los demócratas sólo podrían aprobar una legislación en el Congreso con un acuerdo casi unánime. De acuerdo con los especialistas, la solución para lograr este anhelado aumento a los impuestos de los ricos radica en ganar más elecciones y con ello, más espacios en el Congreso.

Esta discusión es importante para países como México, en donde hay una clara afectación del crecimiento económico y un aumento en la desigualdad, por lo que resulta conveniente fomentar la discusión sobre el tema. Como es sabido, la administración actual ha rechazado la implementación de una reforma fiscal, pero como bien señala el ejemplo de Estados Unidos, en la política económica deben hacerse los cambios necesarios para atender las necesidades de la población, de lo contrario, estaríamos asumiendo que la economía es estática, lo cual no funciona así2.

1 Bill Clinton fue presidente de los Estados Unidos de 1993 al año 2000. 

2 Nota elaborada con base en Americans strongly favor rising taxes on the rich. So why are democratas struggling to do so? New York Times, 7 de octubre de 2021. David Leonhardt

Comentarios


author avatar
Liliana Alvarado Baena
Licenciada en Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Maestra en Políticas Públicas y Administración por la London School of Economics (LSE). Posee una amplia experiencia en materia tributaria y análisis de los sistemas fiscales en el ámbito internacional. En Ethos Laboratorio de Políticas Públicas es directora del Área de Desarrollo Económico y Social, responsable del análisis de finanzas públicas, seguridad, transparencia y anticorrupción. Actualmente colabora en Grupo Fórmula en el programa de Eduardo Ruiz-Healy. Twiter: @lilialvaradob

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026

La Cartera de Inversión Turística en México cerró el año con récord histórico 

El pasado 30 de diciembre de 2025, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, informó que la Cartera...

enero 7, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026