La División y el Efecto Económico

El presidente ha dividido al país. Es una aseveración de contundencia probada. Si existe una mitad aprobatoria de su gestión, tanto da. Si existe una aprobación sentada en la dádiva, entonces existe un fenómeno que en los...

6 de septiembre, 2021

El presidente ha dividido al país. Es una aseveración de contundencia probada. Si existe una mitad aprobatoria de su gestión, tanto da. Si existe una aprobación sentada en la dádiva, entonces existe un fenómeno que en los plazos debe estudiarse con seriedad; no existe un cimiento confiable en la vida económica de la nación equiparable a un reparto de riqueza porque simplemente nunca se ha dado, nunca ha existido un populismo como el que ahora representa esta transición en turno, la tercera de nuestra vida democrática, que no transformación como se ostenta.

Desde luego la división ha creado fronteras de entendimiento y más las ha creado la confrontación, la instigada por el presidente. De eso no existe duda. Ahora, la intención de dividir es clara para muchos sectores, los afectados por inicio: la inversión privada, la iniciativa creadora, la propulsión de las ideas, la expansión de mercados, la instalación de políticas redituables, la inercia correspondiente a los sectores productivos y finalmente, la respuesta a la invitación del capital.

Dividir tiene consecuencias; las tiene para el país, no necesariamente en la política, en ese terreno se allanan con prerrogativas de tiempo; llegan en su oportunidad en naciones prósperas y en economías abiertas, como la de México. Son pasajeras aunque se antojen perennes e intolerantes como lo que padecemos, pero las ahoga desde adentro la pujanza productiva y las sofoca el concierto internacional cuando las fuerzas del orden productivo radican en manos prudentes y de ejercicio capital, no por su nomenclatura nominativa, por su preponderancia sobre la posible imposición desde el poder. 

El discurso del presidente fue de inicio la superposición del poder político sobre el económico; a tres años de distancia no ha ocurrido. La lucha de poderes de facción puede sonar intempestiva y no lo es tanto cuando la posesión de la riqueza nacional se encuentra en manos privadas y supera las tres cuartas partes del producto. No puede existir supremacía gubernamental cuando las proporciones del capital superan las presupuestales de un simple ejercicio de gobierno en la distribución de recursos, verdadero ámbito del ejercicio público.

Lo anterior no exenta la posibilidad de dispendio desmedido de la riqueza de la nación, pero el freno lo impone la limitación de recursos de nueva creación. Sabemos que la dádiva a la que recurre esta transición reúne propósitos de captura de voluntades, lo sabemos. Ahora, la realidad alcanza todo depósito de recursos en las arcas de la nación, no habiendo otra hacienda conocida. Al no existir, entonces vienen los intentos sin estructura formal y esos ya se agotaron en diversas formas: se liquidaron fideicomisos, se apropiaron reservas de contingencia y se recurrió a la deuda. 1.4 billones no han sido suficientes en las metas de reparto y nunca lo serán. La deuda no forma capital, reúne contingencias adicionales en su servicio.

Esta transición, al dividir, tal vez con intención, lo hizo en la geografía también. Concibió en el papel y en una imaginaria que no corresponde a ningún plan de negocios, tres proyectos que recargan toda la atención en el sur de la nación. Dos que serían representativos de un ideario ilusorio basado en turismo y en auto suficiencia; el tercero no tiene ninguna concepción de factibilidad en materia de espacio aéreo por haber nacido sin ninguna posibilidad de operación aeroportuaria. De esta división es preciso aportar lo conducente en materia de gasto, que no inversión, por gravitar en el presupuesto de la nación.

De esta concepción de dispendio frontal, que reúnen el Tren Maya y Dos Bocas, para 2022 vendrá la disyuntiva de continuar proyectos fallidos de origen para colocar las prerrogativas del presidente en los escenarios que a continuación se exponen: si decide continuar con la construcción lo más probable es que nunca se terminen. Esto es prácticamente concluyente dadas las circunstancias de avance porque para la mitad de este encargo deberían acumular 50% de terminación y desde luego no lo tienen. De Santa Lucía lo mismo da porque jamás operará como aeropuerto internacional. 

Ahora, si interrumpe sus obras y opta por el camino del reparto, puede sufrir otro revés de poder de convocatoria como ya lo experimentó en Junio pasado. Desde luego no se puede todo; las arcas de la nación no son las de 2018. El nivel de endeudamiento contratado por esta transición es de 1.4 billones de pesos y ya fue mencionado. Los plazos se enciman y el servicio y carga de intereses no espera. El costo real de financiamiento de este gobierno no lo ha enfrentado ningún otro, por la exposición y calificación de riesgo de entidades simbólicas como Pemex Y CFE en manos inexpertas.

Esta transición se ha equivocado en la geografía de la nación, se ha equivocado el presidente en tratar de situar proyectos que realmente no crean infraestructura, más allá de la que pudiera implementarse en forma regional y con un sinnúmero de considerandos por la irrupción tan grotesca en el hábitat y en las comunidades que jamás imaginaron una intrusión en su plan de vida. La destrucción ha sido desmedida y tal vez así se conserve por generaciones en tanto se repare el daño que pudiera ser irreversible. 

Dos Bocas merece un capítulo aparte por la irresponsabilidad planteada de origen en la producción de algo tan innecesario como gasolinas. Su ubicación en terreno pantanoso y su posible salida a canales de comercialización hace de este proyecto una aventura de franco dispendio y sin futuro. Viene entonces la disyuntiva planteada: no existen recursos para terminar obra y capturar dádiva. No alcanza, ni por la vía impositiva ni por deuda, la última ya se saturó. El costo de la división ya llegó. Se anunció a la mitad del camino. 

Comentarios


author avatar
Manuel Torres Rivera
Manuel Torres Rivera es egresado de la UNAM, de la Escuela de Contaduría Pública. También estudió Economía y recibió un grado de Master of Business Administration de la Universidad de Tulane. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a la docencia y la consultoría. Es socio de Formación y Desarrollo Clave. Tiene pasión por el alpinismo y ha recorrido buena parte del mundo en esta actividad. También por los caballos. Ha colaborado en el programa de Eduardo Ruiz–Healy.

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos ha...

enero 14, 2026
Aer Lingus inaugura la nueva ruta directa Dublín-Cancún

Aer Lingus inaugura la nueva ruta directa Dublín-Cancún 

El pasado 6 de enero de 2026 se abrió una nueva puerta al mundo con la llegada del vuelo inaugural de Aer...

enero 14, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026