Capital sin invitación

Un semáforo naranja anuncia una etapa de la pandemia que nos ha retirado de toda acción productiva. La etapa naturalmente está enfocada a reactivar por reactivar. Las bases de la proclama son endebles; adelantan premura más de...

5 de julio, 2020

Un semáforo naranja anuncia una etapa de la pandemia que nos ha retirado de toda acción productiva. La etapa naturalmente está enfocada a reactivar por reactivar. Las bases de la proclama son endebles; adelantan premura más de captación fiscal en el consumo y en la renta que en la protección de la reactivación económica que nunca llegó ni como iniciativa ni como estímulo. Soslayar una demanda desde el empleo, no como sustento de consumo sino como enlace del valor agregado de la cadena productiva, ha ahondado la brecha de comunicación con un gobierno que camina una senda muy distinta al rédito esperado de trayectorias heredadas en el crecimiento de una economía prospera.

Capital sin invitación

El discurso de la transición en turno no contempla la inversión como función paralela de interpretación y participación del capital. La confusión ideológica que hasta ahora ha caminado sin proyecto, trastoca puntos fundamentales de entendimiento en el gasto corriente y la alternativa de invitar al capital sin riesgo para la nación. El inicio que marcó esta trayectoria de fracasos asumió una deuda inexistente en el entorno público para duplicar un gasto sin fronteras y cancelar posibilidades aeroportuarias de primer orden mundial para, en un breve resumen, cubrir el costo de dos aeropuertos para no tener ninguno en operación. 

Esta situación mencionada desbocó toda premisa de entendimiento como ha sido señalado; lo que se contemplaba como una situación aislada no lo fue, simplemente se convirtió en tendencia al continuar con esta visión de autosuficiencia en temas críticos como energía y producción agropecuaria. Después de 19 meses de gobierno, México continúa sin proyecto económico. Las evocaciones de valores y de nacionalismo y las imágenes de un pasado superado en otras condiciones de economías con elevadas situaciones de preponderancia en el capital y en mercados, llegó a un fin concertado por las mismas naciones otrora dominantes.

México adoptó el embate de inclusión en esa globalidad que anunciaba una prosperidad cifrada en la competencia y en las ventajas comparativas. Las ventajas mexicanas hicieron su parte, sus especializaciones también. Del mundo llegaron los componentes necesarios para complementar los agregados de valor de nuestras cadenas productivas. Llegó la tercera transición que ahora gobierna y el espectro cambió. La mira del concierto internacional fue alejada; se instalaron proyectos concebidos desde el poder con gasto público y se desecharon los preceptos fundamentales de la inversión en cuanto a plazos de recuperación, valor presente y costo del capital.

El resultado de esta desviación de las condiciones imperantes en las economías progresistas, provocó un aislamiento nunca experimentado en nuestro entorno, calificaciones jamás recibidas en sentido negativo y finalmente un rechazo del capital a la tradición mexicana de riesgo soberano como anfitrión de inversiones. Las desviaciones llegaron más allá del orden cualitativo hasta detener los renglones más significativos de la economía, desde la construcción hasta la minería, provocando una recesión, un estanco de la producción y un crecimiento negativo.

Con estas calificaciones llegamos a la pandemia; con estas necesidades el gobierno no detuvo su atropello en el gasto desbocado de sus prioridades y las consecuencias provocaron una caída del producto del 17% en abril y lo que se espera al cierre del año es una contracción de la economía del 10%, la más grave en 100 años. El fracaso de esta transición es inocultable, lastima todos los órdenes de la sociedad. El daño se estima generacional.

Hoy se inicia una etapa, mencionada como de reactivación. No hay tal. La inacción del gobierno durante la pandemia se concretó a sus programas de dispendio o dádiva, pretendiendo un sustento de mercados internos, en esa incongruencia que ignora lazos de toda una cadena de producción para hablar de mercados de consumo. No existe esa base que predica el presidente, no existe base de niveles bajos que necesita ser apuntalada con dádiva. Cubre en todo caso necesidades muy básicas y se diluye en la gran economía como dispendio. Hasta ahí. 

La supuesta intención crediticia para pequeños negocios no es una consideración de rescate desde ningún punto de vista que ampare política pública. Al carecer de estructura, no contempla que en el arranque de una economía deben considerarse todos los puntos que sustentan una empresa por pequeña que sea, toda vez que el abasto fue interrumpido. Si partimos de una base sólida de despegue sería preciso estudiar el respaldo de las materias primas y fuentes primarias de abasto para después considerar la planta productiva en la mano de obra hasta cubrir todo la consecución de costos y producto terminado. 

La reactivación no se da de golpe. Otros países han intentado con éxito, conceder plazos de contribución fiscal y trabajar la cadena productiva a la inversa, protegiendo precios de producción terminada hasta reconstruir las cadenas de producción. Si un programa similar se hubiera implementado en nuestro país, la reactivación estaría buscando puntos de equilibrio en vez de estar buscando un inicio desde cero.

Desde luego, contamos con un empresariado responsable; desde luego, contamos con iniciativa y talento. La reactivación emprendida con el BID respaldará 30 000 empresas. El descalabro del empleo constituirá un proceso gradual y no se logrará en este año. De prerrogativas en materia fiscal no podemos tratarlas porque no existen. El respaldo de este gobierno al orden productivo ha sido nulo. El abandono de esta transición ya repercute en la esfera social y desde luego aflora en el rechazo y en la condena.

La contradicción que enfrenta este gobierno en la adopción del T-MEC y sus políticas evasivas del orden mundial, plantean un panorama incierto en cuanto al capital. Al parecer el capital vendrá por el prestigio y denuedo del empresario mexicano, a pesar de no recibir invitación de un gobierno pasmado en el presente y absorto en el pasado.

Comentarios


author avatar
Manuel Torres Rivera
Manuel Torres Rivera es egresado de la UNAM, de la Escuela de Contaduría Pública. También estudió Economía y recibió un grado de Master of Business Administration de la Universidad de Tulane. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a la docencia y la consultoría. Es socio de Formación y Desarrollo Clave. Tiene pasión por el alpinismo y ha recorrido buena parte del mundo en esta actividad. También por los caballos. Ha colaborado en el programa de Eduardo Ruiz–Healy.

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos ha...

enero 14, 2026

La Cartera de Inversión Turística en México cerró el año con récord histórico 

El pasado 30 de diciembre de 2025, la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, informó que la Cartera...

enero 7, 2026




Más de categoría

¿Y qué ha pasado con el Hipódromo…?

Así pues, hoy, la industria hípica enfrenta una crisis que, sin intervención oportuna, podría derivar en su colapso definitivo.

enero 30, 2026
PEMEX nació en 1938 en un ambiente de negocios tan incierto como el de hoy en día; cuando terminaron Los Locos Años 20 con su carga de cambios institucionales y organizativos tales como los de las reformas roosvelianas desafiantes de las normas establecidas embalada en la creatividad propia del tremendo y mortífero holocausto que se aproximaba. Dio sus primeros pasos contextualizado por la conflagración internacional, pero particularmente comprometido con el corporativismo de Lázaro Cárdenas. Cuando comenzó a pisar esta tierra, también internalizó el modelo mental compartido del Nacionalismo Revolucionario derivado de la cultura mestiza; por lo que fomentó la xenofobia como daño colateral acompañante de la promesa del progreso independiente. Vivió una infancia cobijada por la desgracia ajena de los países beligerantes, porque en 1939 las ventas al exterior de PEMEX representaron casi la mitad (49%) de los ingresos por la exportación correspondiente. Este infante, se ilusionó con la soberanía nacional duradera e imperturbable que produjo el espejismo del Nacionalismo Revolucionario por obra del chovinismo creyente en una identidad nacional patriotera. Se desarrolló durante 1946/1970 sobredimensionando los costos de producción especialmente en las regiones de Tamaulipas y Veracruz. Su estilo de desarrollo fue el Desarrollo Estabilizador mediante el agrandamiento de la demanda interna a causa de un PIB mismo período en promedio anual de 6.2%. Entonces se institucionalizó la economía rentista gracias a una renta petrolera usufructuada en primer lugar por la oligarquía del mismo género; y luego por los empresarios segundones; y después por los consumidores. La gasolina más barata del mundo debilitó su musculatura mediante el subsidio gubernamental que repercutió negativamente en las finanzas públicas porque si los impuestos petroleros representaron en 1940 el 15% de los ingresos fiscales, en 1970 personificaron solamente el 3%. Haciendo caso de los preceptos liberales, se inició el empobrecimiento del Estado, al mismo tiempo que el enriquecimiento del mercado rentista. El Desarrollo Estabilizador institucionalizó y organizó una sociedad de cazadores de rentas que, esta sí, fue perdurable en la realidad donde el Gran Zombi viviente paseó tranquila y distendidamente. Empobrecimiento del Estado que cavó la sepultura con las palas de la deuda pública y el déficit fiscal para que el zombi pudiera hacer la siesta como complemento integrativo de su paseo. Durante la Docena Trágica de Echeverría y López Portillo, cayó del cielo el mejoramiento de los términos del intercambio, el cual dibujó una sonrisa en el habitualmente circunspecto y algo arrugado Gran Zombi. Pero en 1982 se le borró completamente la sonrisa, porque el precio promedio de petróleo bruto exportado cayó abruptamente a 28.69 dólares. De todas maneras, la economía mexicana se petrolizó iniciando un juego suma cero donde lo que ganaban los cazadores de rentas (algunos de estos multimillonarios), lo perdía el Gran Zombi que le hizo pagar los platos rotos al gobierno dentro de un proceso llamado socialización de pérdidas y privatización de los beneficios. Sin que ello significara matar al Gran Zombi, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas le aplicaron el tratamiento del Ajuste Estructural para confort de su burocracia sindical. Ocurrido en 2001, el Pemexgate consistió en un desvío millonario de fondos del sindicato petrolero, cuyo dinero fue a parar a la campaña presidencial de Francisco Labastida, candidato del PRI en las elecciones del 2000. El Ajuste Estructural terminó por premiar a los líderes de la burocracia sindical, los cuales financiaron la campaña electoral del PRI - todavía partido de Estado - cuyo eje económico esencial fue el Gran Zombi. Al cabo de su senectud, el Gran Zombi registró veintidós años de pérdidas financieras. Los apoyos financieros al mismo durante el actual sexenio sumarán 1.49 billones de pesos. A pesar de esta cuantiosa ayuda gubernamental, el Gran Zombi sigue siendo el más endeudado del mundo con 105.836 millones de dólares. Aplicando una vez más, la política de subsidios globales, pero no puntuales, el gobierno está subsidiando el 35% del costo de la gasolina para beneficiar: (1) a la oligarquía rentista; (2) a los empresarios rentistas segundones; (3) a los consumidores; es decir: para apalancar al auto refuerzo del rentismo nacional. En tanto que fiel sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum no le tocará ni un pelo al Gran Zombi. Si se desentiende de esta fidelidad; será otro cantar.

PEMEX Y SENER CON MODELOS DE CONTRATOS OBSOLETOS

¿No sería posible replantear esta estrategia, como lo ha hecho Venezuela, para que la Secretaría de Energía pueda adaptar...

enero 23, 2026
Evolución y tradición de la Feria de León 2026

Evolución y tradición de la Feria de León 2026

El pasado 9 de enero de 2026, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, asistió a la...

enero 21, 2026

‘Marketing’ en tiempo real: de la sudadera de Maduro al montacargas del Louvre

Ana Mancera Rueda Profesora Titular de Lengua Española (Facultad de Filología), Universidad de Sevilla La detención de Nicolás Maduro...

enero 14, 2026